lunes, abril 16, 2012

On the bounce!

Se acaba el tiempo. El último reducto de civilización friki soltera está a punto de caer, la puerta de la habitación no tiene llave, el dueño hace años que no está. Normal, anda ocupado, tanto que hace un año hubiera tocado celebrar el 10º aniversario de la llegada al bungalow. Qué cosas.
Por otro lado, he dejado suelto el gusano del Wyrm, la renovación, el olvido. Un largo arreglo y un pasar a papel este y otros blogs míos, míos, mis tesssorosss...
Últimamente me autoblogueaba en libreta, con bolis de colores, un diario que no es llevado a diario. Siempre me quejo del tiempo, de su escasez, pero en realidad hay de sobra, lo malo es que caemos siempre en lo mismo, lo administramos "mal", a veces sin remedio, la vida nos hace gestionarlo mal, tiempo y salud.
Hace meses me di cuenta que apretaba mucho los dientes. Stanis, pensé, hay algo que falla, pero desapareció la costumbre, y ahora que vuelve no quiero saber de férulas dentales que te cuestan un ojo de la cara.
Mientras, el tiempo pasa y vuelvo a plantearme malvender cosas del pasado pero me da pereza, o simplemente es que tengo miedo de perderlo.
Pero algo queda, me he terminado el Starship Troopers de Robert A. Heinlein, muy bien escrito muy bien llevado, diría que es el "Utopía" de los militares, pero qué sé yo.
Me despido, no muy seguro de que alguien siga pasando por aquí, ni yo hago con asiduidad.

3 comentarios:

Chiral dijo...

Cada volta que vaig al mercadona no puc evitar mirar al bungalow amb enyorança ^_^. Jo he decidit no vendre res mentre tinga lloc per anar acumulant :P
I que sapigues que no pasem tots el dies, pero ens pasem de tant en tant.

Ser Despresiable dijo...

La vida es tan vacua que consumo placer, pero cada vez queda menos del bueno.

Edgar dijo...

Merda de sistema de comentaris... ei, que no tens que malvendre, o fas un benvendre o no val la pena.

"Siempre nos quedará París, o el Bungalow".