viernes, mayo 27, 2011

Grandes juegos olvidados en un armario

O no hay tiempo para jugarlos o no hay personas con quien jugarlos. El caso es que solo quedan excusas para decir porqué no los jugamos.
Pero ellos esperan.

He abierto el armario buscando otra cosa y los juegos me han mirado majestuosamente. "Nosotros esperamos", parecía que dijeran. El "2 de mayo" ha sido el primero (este año no se ha hablado tanto del aniversario del 2 de mayo, mira tú por donde). El sello rojo de GMT que llevan cual Medalla al Honor los "C&C: Ancient" ha capturado mi vista y los he visto como viejos generaluchos que saben de qué va la cosa de los ciclos del tiempo. Ellos me han hecho recordar las mañanas de domingo pasadas con su hermano pequeño Battlelore. La sensación es el mejor de los recuerdos, como cuando recuerdo la N64 y Super Mario World 64 sin poderlos separar de las sensaciones de una de las más deliciosas y dulces primaveras que he vivido, y no por la consola y los juegos sino por muchas otras cosas.
Con el Battlelore pasábamos las mañanas de domingo (algunas mañanas) de un temprano verano, agotado mi tiempo ya en mi antigua vivienda, arañando estancia añadida sabedor de que el fin se acercaba. El sol, de rayos dorados atravesaba la mampara iluminando el campo de batallas hasta casi cegarnos. La casa se conservaba fresca y los dados rodaban sin favorecer a nadie.
Ahora no ruedan.
Por ahora, por ahora. Ellos esperan.
Puerto Rico y Carcassonne, incluso el Romulan... Todos esperan pues su momento ha de volver, cuando se apaguen las luces, cuando la luz sea el día y la noche sea solo sueño, ellos despertarán.

domingo, mayo 22, 2011

Pánico al voto inservible

Hoy votamos y hoy he visto lo que ocurre cuando la gente cree que su voto no va a servir de nada si vota a partidos minoritarios. Por culpa de una irreflexión y un sentimiento real de democracia, en el que la gente ejerce su derecho pensando que derecho y responsabilidad van unidos de la mano, se va alcanzando el bipartidismo más feroz y los políticos que lo son por poder y dinero se arremolinan en torno a él.
Esta es una democracia joven y naif en la que instituciones, que ya han probado en la historia cercana que la desprecian, se alzan como baluartes de falso civismo.
Vota lo que quieras pero reflexiona de verdad en lo que haces, puede que esta sea la última vez que lo hacemos.