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lunes, enero 09, 2012

Ora et labora

¡Feliz y próspero Año Nuevo, gente!

Como cada comienzo de año el volumen de trabajo ha descendido. Si le sumamos crisis y veis la hora de publicación de la entrada esta os daréis cuenta de lo mal que está el tema.
Pero como no hay mal que por bien no venga, tengo más tiempo para estudiar y sacarme una carrera que probablemente me lleve a una situación de paro. Oiga, parado, sí, pero con carrera, je.

Pues nada, en esta entrante semana de exámenes os deseo lo mejor. Os desearía que no os recorten más, pero va ser que nos quedamos todos en pelota picada y ellos con yate y puro. "Yo estoy aquí para forrarme".

lunes, junio 28, 2010

Trastos, trastos y más trastos

Hace años, en un Salón del Cómic lanzaron una pregunta retórica al aire, una de esas que nos solemos hacer aunque sepamos la respuesta pero que nadie va a responder. "¿Por qué hay mucha gente que deja de comprar tebeos cuando llega a una edad adulta?", o lo que equivale a decir: por qué no los compra cuando se casa.
La respuesta está en el espacio y en nuestra propia evolución (o involución) como lectores o personas. Lo que un día nos gustó mucho, hoy puede que no nos haga tanta gracia, pero aferrándonos al recuerdo de lo bien que lo pasamos en ese momentos conservamos ese material en un estante cogiendo polvo (mucho polvo). Cierto es que hay "incunables" del cómic, auténticas obras literarias que hoy en día se cogen como storyboards de pésimas películas (y un trabajo se ahorran). Y hay que aclarar que las bibliotecas, si bien no pueden abarcarlo todo, todavía tienen asignaturas pendientes por lo que respecta al cómic adulto. Quizás la solución de crear una asociación de amigo o una biblioteca entre varios fuera la respuesta a nuestros tormentos cada vez que pensamos en el espacio, pero hay veces que QUEREMOS TENERLO y al más puro estilo Gollum nos los agenciamos cual tesoro. Supongo que eso nos viene por nuestra rama capitalista y la sociedad de consumo, lo cual no quiere decir que no podamos tener una biblioteca "familiar". Pero llega un momento en que los trastos acumulados durante una vida nos comen el espacio para el futuro y hay que tomar decisiones. Lo bonito sería que pudiéramos contar con las/algunas bibliotecas municipales o de barrio donde depositar todo aquello que no podemos guardar más. O en otras palabras, lo bonito sería que todo lo que tenemos, y ya no podemos guardar, se aprovechara. La era digital de los libros se nos echa encima y todo podría cambiar, para bien y para mal. Antaño eran un tesoro y hoy son algo que a veces adquirimos sin reflexionar -y sin tener tiempo para leerlos-.
El cambio es bueno, hay que renovar, perder para apreciar el valor de las cosas. Deberíamos buscar nuevos modos de "reciclar", por mucho que jodan al capitalismo. Con perdón.